Porque si hay algo que no es ajeno a la moda, eso es la situación política, económica y social que le ha tocado vivir. O al menos no debería serlo, convirtiéndose así en un mecanismo de denuncia, difusión, aprendizaje o condena de determinados actos y fenómenos. El estudio creativo con sede entre Barcelona y Kiev nos presenta ahora su nueva colección, Zemlia. Una palabra que, si bien en ucraniano significa ‘tierra’, nos remite a nuestros orígenes, a nuestra infancia o a las emociones más internas. Significado frente a significante en una propuesta que, como ya hemos visto en las colecciones presentadas por otros diseñadores en esta edición de 080 Barcelona Fashion, pretende desdibujar las fronteras del género. En este caso, a través de looks monocromáticos en los que se imponen el blanco, el negro y los tonos crudos.
La presentación comienza con un poema a cargo de Serhiy Zhadan, antes de dejar paso a una violinista que, en directo, acompaña a las modelos sobre la pasarela. Pero más allá de la música y la moda, que se fusionan perfectamente creando una atmósfera tan íntima como solemne, la cerámica también está presente. Todo ello en un clima que prioriza la calidad frente a la cantidad, los pasos firmes frente al ritmo acelerado y el diseño frente a las tendencias.














