Su recién presentada colección Capítulo abierto supone su debut en la pasarela catalana. No es de extrañar que la creadora, quien trabaja entre Madrid y Londres y acaba de presentar su último libro, Intrados, haya apostado por el formato digital para exhibir su propuesta. Esta herramienta parece aproximarse mucho más a su propósito final, huyendo del paso acelerado de una industria con el que parece no sentirse cómoda y explorando conceptos mucho más profundos que, aunque a veces pasen desapercibidos, constituyen los verdaderos cimientos del ecosistema moda. “Es exponer tu trabajo, pero de una forma más dinámica, más artística”, comentaba la artista e ilustradora en su vídeo de presentación, cuando le preguntaban por las ventajas que el online le ofrecía.
El Macba es sin duda una localización perfecta para la andaluza. Los muros y suelos en un blanco impoluto permiten a Tíscar desarrollar sus composiciones artísticas, que bien podrían ser retratos o bodegones pintados sobre un lienzo. Convirtiendo a hombres de la calle en seres míticos y atemporales, el estado contemplativo (casi meditativo) que recrea su nueva colección parece beber de la escultura o la fotografía. Por no hablar de la banda sonora al ritmo de Vercingetorix de Ensemble Minisym, que aporta una dosis extra de misticismo a la propuesta. La firma demuestra seguir consolidando su imaginario creativo ajena a las tendencias, ¿la veremos desfilar en una pasarela presencial próximamente? El tiempo lo dirá.














